Un regalo de Navidad para los mayores

Carta de Olentzero para los abuelos

Durante años prepararon la Nochebuena para todos. Este año, Olentzero les escribe a ellos: les da las gracias por todo lo que han hecho y por la familia que han creado, con vuestros recuerdos de siempre. Para leerla juntos en la cena de Nochebuena.

  • Olentzero les da las gracias, con lo que tú nos cuentes
  • Nombra vuestros recuerdos de Navidad y a toda la familia
  • Con sitio al pie para que firméis todos

15,90 € con envío, en 2-5 días (para Nochebuena, antes del 18 de diciembre) · 7,49 € en PDF, al momento

La carta de Olentzero para aitona Josu y amona Mari Carmen en una mesa de Nochebuena: la primera hoja, la segunda firmada por la familia y el sobre a su nombre

Una carta de verdad

Qué les cuenta Olentzero

Olentzero les escribe como quien los ha visto desde el monte toda la vida: recuerda vuestras Nochebuenas, les cuenta que durante años fueron sus mejores ayudantes y les da las gracias, una por una, por lo que nos digas. Termina con la familia que han creado: el mejor regalo que ha visto en todos sus años de carbonero.

Esta es una carta real, escrita para aitona Josu y amona Mari Carmen. Lo marcado sale de lo que nos contó su familia en el pedido: el resto, Olentzero lo escribe entero para cada familia.

Queridos aitona Josu y amona Mari Carmen:

Os escribo desde mi cabaña del monte, junto al fuego, mientras Napo descansa y Mari Domingi me hace compañía. Hoy no traigo una carta para un niño. Esta es para vosotros. Me la han pedido vuestros hijos Ana y Mikel y vuestros nietos Ane, Unai y Lur.

Hace muchísimos años que os conozco. Desde el monte he visto llegar la Nochebuena al caserío de Arratia. Recuerdo la luz dentro de la casa, las voces reunidas y aquel saco de patatas que llevabas, aitona, cuando hacías de Olentzero. Yo miraba desde lejos y dejaba que siguieras. Napo, en cambio, ponía las orejas tiesas: no entendía cómo podía estar yo en dos sitios a la vez.

Aquella noche también la recuerdo yo.

Durante muchos años habéis sido de mis mejores ayudantes. Os quedabais despiertos la noche del 24 para que, a la mañana siguiente, otros abrieran los ojos como platos. Primero Ana y Mikel. Después Ane, Unai y Lur. Vosotros pendientes de que todo estuviera preparado, sin pedir nada a cambio. Os bastaba con verlos llegar.

Gracias por cuidar de los nietos cada tarde. No una tarde de vez en cuando: cada tarde. Ane, Unai y Lur con vosotros, y Ana y Mikel sabiendo dónde están sus hijos y con quién.

Gracias por los domingos de cocido. Por ponerlo en la mesa y reunir a los vuestros alrededor. Desde aquí arriba, cuando pienso en vuestros domingos, veo esa mesa y a vosotros dos entre los vuestros.

He llevado muchos regalos por los caminos del monte. Pero el más bonito no lleva lazo ni cabe en mi saco: es la familia que habéis formado. Ana y Mikel. Ane, Unai y Lur. Vuestros hijos y vuestros nietos, juntos hoy para daros las gracias.

Todo empezó con vosotros.

Mari Domingi os envía un abrazo muy grande. Yo os deseo salud, tranquilidad y muchos domingos con la casa llena de voces.

Con todo mi cariño, y con el de quienes firman aquí debajo,

Olentzero

Y con él firmamos, con todo nuestro cariño:

Antes de pedirla

Cómo conseguir que se emocionen

La carta la escribe Olentzero, pero lo que hace que se emocionen sale de vosotros. Unos minutos pensando qué contar marcan la diferencia entre una carta bonita y una que se recuerda siempre.

  1. Cosas concretas, no palabras grandes

    «Por ser los mejores abuelos del mundo» no emociona a nadie: lo dice cualquiera. «Por las croquetas de los domingos», «por llevar a Unai al fútbol cada sábado» o «por estar en el hospital la noche que nació Ane», sí. Olentzero nombra cada cosa tal y como la cuentes, y en la mesa la reconocerán al momento.

    Flojo«Por ser tan buenos con todos»

    Mejor«Por cuidar de los nietos cada tarde, por los domingos de cocido y por no fallar nunca»

  2. Un recuerdo de Navidad que todos tengan

    Es lo que hace que la carta sea solo vuestra. No hace falta que sea especial: lo cotidiano es lo que más emociona cuando alguien lo nombra. Algunas ideas para tirar del hilo:

    • Dónde se pasaba la Nochebuena: el caserío, el piso de la ciudad, la casa del pueblo
    • Quién hacía de Olentzero, y cómo (el saco, la boina, la barba de algodón)
    • Qué se cantaba o se comía: la sopa de pescado, los villancicos con trikitixa, el turrón del duro
    • Una costumbre de la familia: el paseo del día 25, la partida de mus, la foto de todos en la escalera
  3. Todos los nombres

    Dinos quién se la regala con nombre: hijos, nueras y yernos, nietos, bisnietos. Olentzero les habla de la familia que han creado, y oír cada nombre en voz alta, en la mesa, es uno de los momentos más bonitos.

  4. Si queréis recordar a alguien que ya no está

    Cuéntalo en «Algo más que quieras que les diga». Olentzero lo nombra con mucha delicadeza y en pocas palabras, sin tristeza. Si no lo pides, no habla de edades, enfermedades ni ausencias.

  5. Lo que no sepas, en blanco

    Solo hacen falta a quién va dirigida y por qué queréis darles las gracias. Olentzero no se inventa recuerdos, nombres ni detalles: con menos datos, la carta es más corta, pero igual de verdadera.

En Nochebuena

El momento de dársela

  1. Que firmen todos antes

    Pasad la carta en secreto unos días antes: al pie hay sitio para ocho firmas. Los peques que no sepan escribir pueden dibujar algo junto a la suya.

  2. En la cena de Nochebuena

    O en la comida de Navidad, cuando estéis todos. Antes del postre, con el sobre a su nombre junto a su plato.

  3. Que la lea un nieto en voz alta

    Mejor que la lean ellos mismos, si les apetece; si no, el nieto mayor. Despacio, y con pañuelos a mano.

  4. Y después, en un marco

    Es de esas cartas que se guardan: queda bien en un marco, junto a las fotos de la casa.

La carta para los abuelos

Qué llega y cuánto cuesta

Cuesta lo mismo que la carta de siempre. Puedes recibirla tú, para que firme la familia, o enviarla directamente a su casa.

El sobre para aitona Josu y amona Mari Carmen, gris y manchado de carbón, con el matasellos rojo del burro Napo y el sello de Olentzero, sobre un plato en la mesa de Nochebuena
La carta, a su nombre. Escrita entera para ellos con lo que nos cuentes, en castellano o en euskera, en su sobre manchado de carbón.
El final de una carta para los abuelos: la despedida, la firma de Olentzero y, debajo, «Y con él firmamos, con todo nuestro cariño:» con ocho líneas para las firmas de la familia
Sitio para que firméis todos. Bajo la firma de Olentzero, ocho líneas para la familia: hijos, nietos, bisnietos… y algún dibujo de los peques.

En su buzón

15,90 € envío incluido

La carta impresa, firmada y con las huellas de carbón de Olentzero, en su sobre a su nombre con el matasellos de Napo. Llega en 2-5 días; para Nochebuena, pídela antes del 18 de diciembre, y que dé tiempo a que firméis todos.

Para imprimir en casa

7,49 € sin envío

La misma carta en PDF, al momento en tu email, para imprimirla en buen papel y dársela en un sobre con su nombre. La opción si vais con el tiempo justo.

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Preguntas sobre la carta para los abuelos

¿Sirve para los padres o para otra persona?

Sí. En el pedido escribes a quién le escribe Olentzero, como le llamáis en casa: aitona y amona, solo uno de los dos, ama y aita, una tía… Olentzero le habla de tú si es una persona y de vosotros si son dos.

¿Y si uno de los abuelos ya no está?

Puedes escribirle la carta al que está y contarnos, en «Algo más que quieras que les diga», que queréis recordar al otro. Olentzero lo nombra con mucha delicadeza, en una o dos frases. Si no nos lo dices, no habla de ausencias.

¿Qué tengo que contaros?

Solo a quién va dirigida y por qué queréis darles las gracias. Lo demás es opcional, pero cuanto más concreto (quién se la regala, recuerdos de vuestras Navidades), más vuestra será la carta. Olentzero no se inventa nada.

¿Cuántas personas pueden firmar?

Al pie de la carta hay ocho líneas para firmar, en dos columnas. Si sois más, cabe alguna firma pequeña más en el margen, o un dibujo de los peques.

¿Se puede pedir en euskera?

Sí. La carta se escribe entera en euskera o en castellano, como elijas en el pedido, y puedes contestar a las preguntas en el idioma que prefieras.

¿Puedo enviarla directamente a su casa?

Sí: en el pedido puedes poner la dirección que quieras para el paquete. Pero si la vais a leer todos juntos en Nochebuena, quizá prefieras recibirla tú, para que firme la familia y llegue a la mesa como sorpresa.

Ilustración: Olentzero, con la mano en el corazón, y el burro Napo miran desde la nieve por la ventana de un caserío la cena de Nochebuena de unos abuelos con sus hijos y nietos

«Todo empezó con vosotros.»

Lo que Olentzero les dice a unos abuelos al hablarles de su familia. Este año, que se lo diga a los vuestros.

Otra carta especial: la carta para cuando descubre el secreto de Olentzero.